La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) exhortó al gobierno de Jalisco y a las autoridades de Guadalajara a respetar la libertad de expresión y manifestación, así como a evitar el uso innecesario de la fuerza durante las movilizaciones, tras los hechos registrados el pasado 11 de octubre.
El organismo abrió una investigación propia, identificada con el expediente CNDH/5/2026/8529/Q, luego de señalar que no recibió la información solicitada a la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ).
El caso quedó a cargo de la Oficina Especial para Investigar la Represión y Desapariciones Forzadas, que cuenta con especialistas en tortura, agresiones contra periodistas y personas defensoras de derechos humanos, además de peritos científicos.
Entre las líneas de investigación se encuentran las detenciones de manifestantes, las presuntas agresiones cometidas por elementos de seguridad y posibles omisiones en la atención médica de las personas heridas. También se revisan las dificultades que habrían enfrentado algunos detenidos para acceder a asesoría jurídica y conocer las acusaciones en su contra.
Los testimonios recabados por el organismo incluyen casos de personas de la comunidad LGBTTTIQ+, activistas por el agua y defensores de derechos humanos. Asimismo, se reportaron lesiones físicas y psicológicas, incluido el caso de un estudiante de Derecho con fracturas en vértebras cervicales que requiere atención urgente.
Ante los indicios de posibles actos de tortura y malos tratos, la CNDH consideró necesario aplicar el Protocolo de Estambul, instrumento internacional utilizado para investigar y documentar estas prácticas.
Con estas acciones, el organismo busca esclarecer los hechos y determinar posibles responsabilidades, al tiempo que reiteró el llamado a las autoridades para garantizar que las manifestaciones públicas se desarrollen con respeto a los derechos humanos.
