El riesgo de una huelga en Volkswagen de México encendió las alertas del sector empresarial poblano. El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) pidió a la empresa y al SITIAVW mantener el diálogo para evitar afectaciones a la industria automotriz y a las fuentes de empleo vinculadas con su operación.
El pronunciamiento se emitió después de que los trabajadores rechazaran la segunda propuesta de revisión contractual, un resultado que mantiene la incertidumbre a pocos días de que venza el plazo establecido en el emplazamiento a huelga.
Para el organismo, el conflicto laboral tiene implicaciones que alcanzan a proveedores, trabajadores y otros actores de la cadena productiva, además de poner a prueba la competitividad de una industria fundamental para la economía de Puebla.
Aunque reconoció la legitimidad de los derechos laborales y la decisión tomada por los trabajadores, el CCE subrayó que las condiciones internacionales del sector automotriz obligan a valorar los efectos que tendría un paro de actividades. En ese sentido, sostuvo que la estabilidad productiva y la certidumbre son factores relevantes para conservar inversiones y empleos.
El organismo también vinculó la negociación con el panorama económico estatal, marcado por la necesidad de impulsar el crecimiento, ampliar las oportunidades laborales y mantener el atractivo de Puebla para nuevos proyectos de inversión.
Por ello, pidió a ambas partes utilizar todos los mecanismos disponibles para construir una solución que concilie las expectativas de los trabajadores con la capacidad económica de la compañía.
El CCE insistió en que el objetivo debe ser evitar que la falta de acuerdos derive en mayores riesgos para el entorno industrial y llamó a actuar con responsabilidad y visión de largo plazo para preservar la actividad económica y el empleo en la entidad.
