La presidenta Claudia Sheinbaum habría comenzado a endurecer su postura frente a Estados Unidos, después de dos años de privilegiar la cooperación en materia de seguridad, ante las crecientes exigencias de la administración de Donald Trump para que México intensifique sus acciones contra los cárteles.
Así lo reportó The Wall Street Journal en un análisis retomado este miércoles 7 de octubre por medios mexicanos como Excélsior, Reforma y Proceso. El diario resume el cambio de tono con la frase de que “se harta Sheinbaum de ser amable con EU”.
El reporte no se basa en una nueva declaración de la presidenta, sino en una interpretación del cambio en su discurso público y en testimonios de fuentes anónimas. El WSJ señala que, en las últimas semanas, Sheinbaum ha cuestionado los operativos estadounidenses contra el tráfico de drogas y ha defendido con mayor énfasis la soberanía mexicana.
En actos públicos, la mandataria ha señalado la “insaciable demanda” de narcóticos en Estados Unidos y ha rechazado cualquier intento de injerencia. Durante un evento en el Zócalo sostuvo que los mexicanos no quieren intervencionismo.
El cambio de tono ocurre mientras Washington ha incrementado sus acciones contra políticos mexicanos. Después de las sanciones del Departamento del Tesoro contra 21 personas de Baja California y las acusaciones del Departamento de Justicia contra diez funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa, Sheinbaum advirtió: “Primero vienen por algunos, luego por otros, hasta que las oficinas del Departamento de Justicia decidan las elecciones en México”.
El WSJ también cita fuentes “familiarizadas con la discusión”, según las cuales la semana pasada Sheinbaum confrontó a integrantes de su gabinete de seguridad por el congelamiento de cuentas de exfuncionarios señalados por Estados Unidos de proteger al Cártel de Sinaloa.
De acuerdo con esa versión, la presidenta cuestionó que sus colaboradores dieran por válidas las pruebas presentadas por Washington y se mostró particularmente crítica con Omar García Harfuch. Las fuentes aseguran que consideró las medidas estadounidenses parte de un intento por desestabilizar a su gobierno.
Sin embargo, esa reunión de gabinete no ha sido confirmada públicamente por la Presidencia. El gobierno mexicano sí autorizó el congelamiento de cuentas, de acuerdo con el reporte, con el objetivo de evitar un mayor deterioro de la relación bilateral.
El endurecimiento del discurso público de Sheinbaum, por tanto, sí es verificable, mientras que los detalles de la supuesta confrontación dentro del gabinete corresponden a la versión de las fuentes consultadas por The Wall Street Journal.
