El médico Jesús Maximiano Verduzco Soto, identificado como Maximiano “N”, quedó ingresado en el Cereso 1 de Hermosillo tras entregarse voluntariamente el lunes 5 de octubre, en el marco de la investigación por las muertes y lesiones asociadas a la aplicación de sueros intravenosos en una clínica particular.
Este martes, durante la audiencia de imputación, la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora solicitó prisión preventiva justificada en su contra por el delito de homicidio por mala praxis.
El fiscal Gustavo Rómulo Salas Chávez confirmó que la orden de aprehensión ya fue ejecutada y señaló que existen más carpetas de investigación y órdenes judiciales relacionadas con el caso.
De acuerdo con el funcionario, hasta ahora se contabilizan ocho personas fallecidas y 12 lesionadas. La investigación incluye cientos de actuaciones ministeriales, entre entrevistas con testigos, enfermeros y médicos, además de 146 dictámenes periciales que contemplan necropsias, estudios toxicológicos y opiniones de especialistas, con apoyo de la Cofepris.
El caso se remonta a principios de abril de 2026, cuando autoridades de Salud de Sonora reportaron defunciones y pacientes afectados después de recibir sueros intravenosos conocidos como “vitamin drip” o cócteles de vitaminas en una clínica particular de Hermosillo.
El establecimiento fue clausurado luego de que varios pacientes presentaran cuadros de sepsis y algunos sufrieran un deterioro en menos de 48 horas. En ese momento, el secretario de Salud federal, David Kershenobich, informó sobre la posibilidad de una contaminación bacteriana.
Posteriormente, la Fiscalía informó a familiares que análisis realizados en laboratorios especializados habían identificado microorganismos capaces de provocar infecciones graves, además de posibles fallas de asepsia y manejo de insumos.
Entre las víctimas identificadas se encuentran Jesús Almeida Flores y su hijo Sebastián Almeida, Catalina Figueroa, de 38 años; Zahid Alberto Castro Lagarda, de 22, y Dinora N.
Maximiano “N” permaneció prófugo desde abril y durante ese periodo obtuvo una suspensión que frenó temporalmente su detención. La Fiscalía incluso ofreció una recompensa de hasta 500 mil pesos por información que permitiera localizarlo.
Tras un acercamiento entre su defensa y las autoridades, el médico se presentó ante la Agencia Ministerial de Investigación Criminal y posteriormente fue trasladado en ambulancia al Cereso 1.
Será el proceso judicial el que determine la responsabilidad que pudiera corresponderle por cada uno de los fallecimientos y lesiones investigados.
