Familiares, amigos, compañeros y habitantes de Ahuacatlán salieron este jueves a las calles para exigir que la muerte de Natalia “N”, estudiante de la Universidad Interserrana del Estado de Puebla, sea investigada a fondo y no se archive bajo la hipótesis de un suicidio.
Los manifestantes se concentraron en distintos puntos del municipio y también protestaron frente a la Presidencia Municipal, donde exigieron a las autoridades esclarecer las circunstancias en las que la joven, de 19 años, perdió la vida el pasado 17 de septiembre.
Natalia fue localizada sin vida junto a la estructura conocida como el palo de los voladores, en el atrio de la parroquia de San Juan Bautista. Las primeras versiones apuntaron a una caída de aproximadamente cinco metros y posteriormente surgió la hipótesis de un posible suicidio.
Sin embargo, familiares y habitantes rechazan esa explicación y sostienen que existen elementos que deben ser investigados antes de determinar qué ocurrió. Entre ellos mencionan la ausencia del teléfono celular de Natalia en el lugar y señalan que el aparato habría registrado señal posteriormente.
También rechazan que la joven estuviera participando en una ceremonia de voladores. Integrantes del grupo local señalaron que Natalia no pertenecía a la agrupación y que no había una presentación programada ese día.
Durante las movilizaciones, los inconformes pidieron que el caso sea investigado con perspectiva de género y que se considere la posibilidad de feminicidio. Además, solicitaron que Olimpia Coral Melo, activista originaria de Huauchinango e impulsora de la Ley Olimpia, ayude a visibilizar el caso.
Hasta el momento, la Fiscalía General del Estado de Puebla mantiene la investigación y no ha informado públicamente que el caso haya sido cerrado como suicidio. Los familiares aseguran que continuarán con las movilizaciones hasta obtener respuestas sobre la muerte de Natalia.
