La muerte de Mateo Hernández Gutiérrez, hijo de 16 años del presidente municipal de Tecamachalco, Mateo Hernández López, generó pronunciamientos de autoridades, partidos políticos y la comunidad universitaria, luego de que el adolescente fuera localizado sin vida tras cuatro días de búsqueda.
El propio alcalde fue uno de los primeros en pronunciarse públicamente después del hallazgo. En un mensaje dirigido como padre y no desde su cargo, agradeció las muestras de solidaridad y afirmó: “Hoy no les hablo como Presidente Municipal, les hablo como papá”. Su principal demanda, dijo, es conocer la verdad y obtener justicia.
Hernández López aseguró que continuará trabajando para que ninguna otra familia de Tecamachalco tenga que vivir una situación similar. La familia del adolescente acompañó el mensaje con una despedida: “Te amaremos por siempre, querido hijo”.
El secretario de Gobernación estatal, Samuel Aguilar Pala, había informado durante la búsqueda que el gobierno de Puebla acompañaba a la familia por instrucción del gobernador Alejandro Armenta. También pidió respeto y empatía mientras las autoridades desarrollaban las investigaciones.
Por medio de la Fiscalía General del Estado se señaló que la institución tuvo conocimiento de la desaparición inicialmente a través de medios y redes sociales y que, en ese momento, no había una denuncia formal. Posteriormente se dio seguimiento al caso y la investigación quedó en manos de la Fiscalía Especializada en Investigación de Secuestro y Extorsión.
Desde Morena Puebla, el vocero Agustín Guerrero expresó tristeza y coraje y demandó que el crimen no quedara impune. Andrés Villegas Mendoza, presidente del Consejo Estatal del partido, envió condolencias al alcalde, a su esposa Rosario Gutiérrez y a sus familiares. La dirigencia estatal de Morena también manifestó su solidaridad.
La BUAP lamentó el fallecimiento de su estudiante y expresó sus condolencias a su padre y demás familiares.
Mateo Hernández Gutiérrez estudiaba en la preparatoria Enrique Cabrera Barroso de la BUAP y desapareció el sábado 19 de septiembre, después de salir de su domicilio para realizar un trabajo escolar con compañeros.
Cuatro días después, el 23 de septiembre, fue localizado sin vida en el paraje “La Tabla”, en Azumbilla, municipio de Nicolás Bravo. El cuerpo estaba envuelto en cobijas y presentaba signos de violencia. Fue trasladado al Semefo de Tehuacán, donde el presidente municipal realizó el reconocimiento.
Hasta ahora, la Fiscalía y el gobierno estatal no han revelado públicamente las circunstancias exactas del homicidio ni han confirmado las versiones extraoficiales sobre un eventual pago de rescate. Las investigaciones continúan para esclarecer los hechos.
