El papa León XIV derogó las medidas de austeridad salarial implementadas por su antecesor, Francisco, en marzo de 2021 como respuesta a las dificultades económicas provocadas por la pandemia de Covid-19 y el déficit de la Santa Sede.
A través de un motu proprio publicado el 14 de septiembre, pero firmado el 1 de septiembre, León XIV dejó sin efecto el documento “Un futuro sostenible”. La decisión tiene vigencia a partir del 1 de septiembre de 2026 y fue tomada después de consultar a la Secretaría para la Economía.
Las medidas derogadas contemplaban una reducción de 10% en los salarios de los cardenales de la Curia Romana y de 8% para los jefes y secretarios de los dicasterios incluidos en los niveles salariales C y C1. También existía una reducción de 3% para clérigos y religiosos. Estas disposiciones formaron parte de un plan de contención que buscaba evitar medidas más severas, como despidos.
La nueva disposición también elimina hacia adelante la suspensión de los incrementos salariales bienales por antigüedad. Sin embargo, el Vaticano aclaró que los efectos producidos durante la vigencia de las medidas quedan firmes: no habrá devolución de las cantidades descontadas ni recuperación de los aumentos bienales que fueron suspendidos durante ese periodo.
León XIV señaló que las medidas adoptadas durante el pontificado de Francisco fueron necesarias para enfrentar la emergencia sanitaria, pero consideró que ahora la sostenibilidad económica de la Santa Sede y del Estado de la Ciudad del Vaticano deberá buscarse mediante otros instrumentos.
