Cinco años han pasado desde la última vez que las familias de Saúl Rojas Luna y Ricardo Rojas Galaviz tuvieron noticias de ellos. Ambos desaparecieron en circunstancias distintas, pero comparten una misma fecha: el 7 de septiembre de 2021.
Este lunes, sus madres acudieron al Árbol de la Esperanza, instalado en el zócalo de Puebla por el colectivo Voz de los Desaparecidos, para mantener viva su memoria y exigir que continúen las labores de búsqueda.
Ricardo Rojas Galaviz tenía 25 años y fue visto por última vez en la colonia Infonavit Amalucan. Alrededor de las 19:00 horas salió hacia una tienda y dijo que después pasaría con un amigo. Nunca regresó. Su teléfono dejó de responder aproximadamente una hora después.
Su madre, Lucía Galaviz López, ha recorrido fiscalías, SEMEFO, fosas, barrancas y jornadas de búsqueda para encontrarlo. Ricardo llevaba cerca de un mes desempleado y acababa de comenzar una vida en pareja con Thalía. No llegó a conocer a su hijo, quien nació después de su desaparición.
Saúl Rojas Luna, por su parte, se encontraba provisionalmente en Cuapiaxtla de Madero, donde fabricaba muebles y realizaba cobros. Su última comunicación con su madre, María Elena Luna Sánchez, ocurrió mediante Facebook, alrededor de las 20:20 horas.
Ella le pidió que acudiera a San Buenaventura Nealtican debido a que se encontraba delicada de salud. Saúl nunca respondió.
La denuncia formal por su desaparición fue presentada hasta noviembre de 2021, después de que su madre, quien inicialmente desconocía el procedimiento para denunciar, comenzó por su cuenta a elaborar y distribuir boletines.
Cinco años después, no existen públicamente detenidos, restos identificados ni una hipótesis oficial que las familias consideren una investigación seria.
Mientras tanto, el Árbol de la Esperanza vuelve a llenarse de fichas. No como un símbolo de olvido, sino como recordatorio de que detrás de cada nombre hay una familia que sigue buscando.
