Este 1 de septiembre se cumple un año de la llegada de la nueva Suprema Corte de Justicia de la Nación, integrada tras la reforma y elección judicial de 2025, proceso que registró una participación cercana al 13 por ciento.
El pleno quedó conformado por nueve ministros y Hugo Aguilar Ortiz asumió la presidencia. Al inicio de esta etapa desaparecieron las salas, por lo que todos los asuntos comenzaron a resolverse directamente en el Pleno.
Aguilar sostiene que en su primer año se realizaron 163 sesiones y se resolvieron más de 2 mil 600 asuntos. Según sus cifras, el rezago heredado, calculado entre mil 400 y mil 471 expedientes, se redujo a 56, mientras que las ponencias pasaron de alrededor de 147 asuntos a unas 54.
Durante este periodo, la Corte resolvió casos relacionados con créditos fiscales de empresas de Ricardo Salinas Pliego por alrededor de 48 mil 326 millones de pesos, además de criterios sobre lavado de dinero, empresas factureras, violencia vicaria, agua y abuso sexual infantil. Entre los pendientes permanece la discusión sobre la prisión preventiva oficiosa.
El nuevo tribunal también ha marcado un discurso más enfocado en los derechos de pueblos indígenas y afromexicanos. Aguilar ha defendido la idea de una Corte más abierta y ha señalado que quedó atrás la figura del ministro que resolvía “iluminado” y a puerta cerrada.
Sin embargo, las cifras también han generado cuestionamientos. Conteos periodísticos señalan que el Pleno votó alrededor de 2 mil 59 proyectos, frente a los 3 mil 174 del año previo, una reducción cercana al 35 por ciento.
A la discusión se suma la disputa por la presidencia: la Constitución establece disposiciones distintas sobre la duración del cargo, lo que abre el debate sobre si en 2027 correspondería asumir a Lenia Batres o si Aguilar permanecería hasta 2029. La carga de trabajo incluso llevó a Claudia Sheinbaum a plantear la recuperación de las salas.
El primer año deja así un balance dividido: una reducción considerable del rezago, pero también menor productividad frente al Pleno anterior y una Corte atravesada por disputas internas sobre su rumbo y liderazgo.
