La presidenta Claudia Sheinbaum dio por concluida la polémica relacionada con la cancelación de la visa estadounidense de Andrés Manuel “Andy” López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Durante su conferencia matutina del 20 de agosto, la mandataria evitó profundizar nuevamente en el caso y señaló que ya había fijado su postura sobre la decisión del gobierno de Estados Unidos.
“Ya no voy a hablar de eso. Ya di mi opinión sobre el tema, ya lo conocen. Ya, pasamos a lo que sigue”, expresó.
López Beltrán informó a mediados de agosto que Estados Unidos había revocado su visa y posteriormente dirigió una carta de tres páginas al presidente Donald Trump, en la que cuestionó la decisión y acusó al secretario de Estado, Marco Rubio, y al subsecretario Christopher Landau de actuar con fines políticos y propagandísticos.
En días previos, Sheinbaum había considerado que la cancelación de la visa constituía un asunto político e injerencista y descartó que existieran elementos conocidos que vincularan al hijo del expresidente con delitos como el denominado huachicol fiscal.
La presidenta también sostuvo que una visa no define a una persona ni a un mexicano y señaló que, si las autoridades estadounidenses contaban con pruebas sobre algún delito, debían presentarlas por los canales legales correspondientes.
Asimismo, afirmó que la Fiscalía General de la República no tenía una investigación abierta contra López Beltrán por este asunto y que no se iniciaría una indagatoria únicamente por la cancelación de su documento migratorio.
Hasta el momento, tampoco se había reportado una respuesta oficial del gobierno de Donald Trump a la carta enviada por López Beltrán, ni mediante la Secretaría de Relaciones Exteriores ni a través de la embajada estadounidense.
