Por: Corresponsalía Local
Acatlán de Osorio, Pue. – 17 de junio de 2026.
El Origen: La ruptura en el Cabildo
La mecha del conflicto se encendió formalmente el pasado lunes 8 de junio de 2026. Tras una ríspida sesión ordinaria de Cabildo que se extendió por más de cinco horas, la fractura dentro del gobierno de la alcaldesa morenista Guadalupe Lucero Bárcenas se hizo irreversible.
Con una votación aplastante de 8 votos a favor, uno en contra y una abstención, el propio cuerpo edilicio y el Síndico Municipal aprobaron solicitar formalmente al Congreso del Estado de Puebla la revocación de mandato de la presidenta municipal.
La petición fue encabezada originalmente por la regidora de Grupos Vulnerables, Juliana Jiménez. Entre los motivos de los regidores rebeldes para destituir a la alcaldesa destacan:
- Falta de transparencia: Presuntas anomalías financieras y opacidad total en la rendición de cuentas municipales.
- Cobros indebidos: Quejas ciudadanas por cobros excesivos ejecutados por policías de vialidad a transportistas y proveedores en zonas de carga.
- Nepotismo y autoritarismo: Señalamientos de condicionar apoyos y obligar bajo amenazas a empleados municipales a asistir a mítines políticos.
En su defensa, la alcaldesa Lupita Bárcenas contraatacó exhibiendo recibos y acusando a los regidores de buscar revanchas personales. Declaró que el conflicto real obedecía a la negativa de su administración para ceder al supuesto «capricho» de los regidores de aumentarse el sueldo a 50 mil pesos mensuales y autorizar préstamos personales exorbitantes desde la Tesorería Municipal.
La Destitución del Secretario de Seguridad y la Toma del Palacio
La tensión pasó de los papeles a las calles el 15 de junio. El cuerpo de regidores, operando en bloque mayoritario, aprobó por cuenta propia la destitución inmediata del titular de la Secretaría de Seguridad Pública municipal, el teniente Juan Alberto Domínguez López, y del secretario general del Ayuntamiento. Los ediles acusaron a los funcionarios de abuso de autoridad, intimidación y de operar de manera represiva contra la población civil.
Simultáneamente, un grupo de pobladores inconformes e inspectores de barrios se unieron a la rebelión civil, instalando un plantón permanente y tomando de manera pacífica las instalaciones de la Presidencia Municipal de Acatlán. Los manifestantes comenzaron a recabar firmas ciudadanas en el zócalo para dar soporte legal al expediente de revocación que se enviará al Poder Legislativo local.
Por su parte, la alcaldesa Bárcenas emitió un videomensaje de urgencia asegurando que la sesión donde destituyeron a sus directores fue totalmente ilegal y carece de validez. Sostuvo que sus secretarios continúan firmes en los cargos y llamó a la ciudadanía a no caer en provocaciones ni desestabilizar la paz social. [1]
El Factor del Crimen Organizado
El conflicto escaló a niveles de seguridad nacional cuando la alcaldesa rompió el silencio para denunciar la supuesta intromisión de factores externos de alta peligrosidad. Bárcenas acusó de manera directa a la célula delictiva conocida como “Los Rojos” —grupo criminal con presencia histórica en los límites de Puebla y Guerrero— de estar detrás de las movilizaciones, de azuzar la inestabilidad civil y reveló haber recibido amenazas de muerte directas para obligarla a dejar la alcaldía.
Gobierno y Congreso llaman a la calma
Ante el riesgo inminente de violencia en la región, la Secretaría de Gobernación del Estado de Puebla (SEGOB) intervino activamente convocando a mesas de negociación. No obstante, el panorama de diálogo es complejo: el subsecretario de Desarrollo Político, Rodolfo Huerta Espinosa, informó que representantes del estado, la Fiscalía y Derechos Humanos esperaron por más de ocho horas a los regidores disidentes, quienes dejaron plantada a la comitiva estatal, endureciendo su postura y condicionando el diálogo a que se realice directamente en la presidencia municipal bajo sus términos.
En tanto, el diputado Pável Gaspar Ramírez, a nombre del Congreso del Estado de Puebla, aclaró que el Poder Legislativo actuará de forma neutral. Confirmó que están a la espera de recibir el expediente formal por parte del Cabildo de Acatlán. Advirtió que la destitución o revocación de mandato no se dará por presiones políticas ni posturas personales de ninguno de los bandos, sino mediante un análisis jurídico estricto basado en pruebas contundentes de desvíos o faltas graves de la alcaldesa. [
Al día de hoy, el Palacio Municipal continúa cercado por civiles, la gobernabilidad pende de un hilo y la Mixteca Baja aguarda la resolución de un conflicto donde el poder municipal se disputa.
