El coordinador de los diputados de Morena en San Lázaro, Ricardo Monreal, salió a aclarar una controversia generada por declaraciones realizadas en Puebla, luego de que una frase inconclusa desatara interpretaciones políticas y críticas de la oposición.
El pasado 6 de marzo, durante una conferencia en la entidad, el legislador insinuó la existencia de “gobernadores raros” y mencionó, sin concluir, que uno de ellos “mandó asesinar a…”, lo que provocó especulaciones inmediatas sobre a quién se refería.
La dirigencia del Partido Acción Nacional en Puebla, encabezada por Mario Riestra Piña y la diputada Genoveva Huerta, interpretó que el comentario podría aludir a hechos recientes, particularmente a la muerte de Rafael Moreno Valle y Martha Erika Alonso en 2018, por lo que exigieron una aclaración formal y advirtieron posibles implicaciones legales.
Ante la presión, Monreal precisó el 28 de marzo que su comentario hacía referencia a un episodio del Porfiriato, específicamente al exgobernador poblano Mucio Martínez, a quien históricamente se le vincula con la persecución y asesinato de los hermanos Aquiles Serdán y Máximo Serdán en 1910, días antes del inicio de la Revolución Mexicana.
El legislador sostuvo que ese pasaje forma parte de sus investigaciones sobre Francisco I. Madero y aseguró que en ningún momento aludió a actores políticos contemporáneos. Incluso, ofreció enviar material bibliográfico a sus críticos para contextualizar sus dichos.
Asimismo, calificó la reacción del PAN como “oportunismo político”, al considerar que se intentó capitalizar una frase ambigua para generar polémica.
El episodio evidencia cómo declaraciones imprecisas en el ámbito político pueden escalar rápidamente en controversias, especialmente en un estado como Puebla, donde la confrontación entre fuerzas políticas y el peso de su historia reciente mantienen un ambiente de alta sensibilidad.
