La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, envió el 4 de marzo a la Cámara de Diputados de México una iniciativa de reforma electoral que busca modificar 11 artículos de la Constitución para reducir costos del sistema político y fortalecer la transparencia en los procesos electorales.
Entre los principales cambios destaca la reducción de integrantes del Senado de la República de México, que pasaría de 128 a 96 legisladores al eliminar los 32 escaños de representación proporcional. Con ello, cada estado elegiría únicamente tres senadores: dos por mayoría relativa y uno de primera minoría.
La propuesta también contempla un recorte del 25 por ciento al financiamiento público ordinario de los partidos políticos, además de limitar el número de spots en radio y televisión durante campañas.
Otro punto plantea modificar el sistema de elección de los 200 diputados plurinominales en la Cámara de Diputados de México para evitar que dependan exclusivamente de listas cerradas definidas por las dirigencias partidistas.
Asimismo, la iniciativa obliga a candidatos y partidos a informar al Instituto Nacional Electoral cuando utilicen contenidos generados con inteligencia artificial en campañas, con el fin de prevenir manipulaciones o el uso de “deepfakes”.
La propuesta ya fue turnada a comisiones para su análisis. Sin embargo, el partido oficialista Morena no cuenta por sí solo con la mayoría calificada necesaria para aprobar cambios constitucionales, mientras que partidos de oposición han expresado su rechazo a la reforma.
