El caso del secuestro de 10 trabajadores de la minera canadiense Vizsla Silver Corp. en la sierra de Concordia continúa generando conmoción, luego de que este 5 de marzo de 2026 se confirmara la identificación de dos víctimas más entre los cuerpos localizados en fosas clandestinas.
Las autoridades informaron que, mediante peritajes forenses, fueron identificados Javier Guillermo Vargas Valle, de 40 años, y Javier Emilio Valdez Valenzuela, también de 40 años, ambos originarios de Sinaloa y quienes se desempeñaban como guardias de seguridad del proyecto minero Pánuco.
Con estas identificaciones, ya suman siete trabajadores confirmados sin vida, luego de que en febrero fueran hallados 10 cuerpos en fosas clandestinas en la comunidad de El Verde, ubicada a varios kilómetros del sitio donde los empleados fueron privados de la libertad.
El secuestro ocurrió el 23 de enero de 2026, cuando un grupo armado interceptó a los trabajadores en el campamento minero mientras descansaban o se dirigían a sus labores. Las investigaciones preliminares apuntan a la posible participación de una célula del Cártel de Sinaloa, presuntamente vinculada a la facción conocida como Los Chapitos.
Tras los hechos, la empresa canadiense suspendió sus operaciones presenciales en la zona y comenzó a operar de forma remota, mientras colabora con las autoridades mexicanas en el desarrollo de las investigaciones.
Hasta ahora, tres trabajadores continúan desaparecidos: Francisco Antonio Esparza Yáñez, ingeniero y gerente de relaciones comunitarias; Saúl Alberto Ochoa Pérez, ingeniero; y Miguel Tapia Rayón, responsable de seguridad.
El caso ha generado protestas de familiares, presión del sector minero para reforzar la seguridad en la región y atención internacional debido a la participación de una compañía extranjera en el proyecto.
