La presidenta Claudia Sheinbaum presentó este martes el “Decálogo por la Democracia”, un conjunto de 10 propuestas clave que forman el núcleo de su iniciativa de reforma electoral, enviada al Congreso el 2 de marzo y que busca, según la mandataria, “recuperar la esencia de la democracia” y eliminar privilegios partidistas.
Durante la conferencia matutina, Sheinbaum detalló los 10 puntos que componen el decálogo:
- Elección directa de todos los diputados y senadores, eliminando listas plurinominales cerradas.
- Reducción del 25% en el costo de las elecciones (presupuestos del INE, partidos, OPLES y tribunales).
- Mayor fiscalización y acceso oportuno del INE a cuentas de partidos y candidatos.
- Ampliación y facilitación del voto en el extranjero.
- Reducción de tiempos oficiales en radio y televisión de 48 a 35 minutos diarios.
- Regulación del uso de inteligencia artificial en campañas (deepfakes, bots y propaganda automatizada).
- Inicio inmediato de cómputos distritales al cierre de casillas.
- Fortalecimiento de la democracia participativa con voto electrónico en consultas, revocación y plebiscitos.
- Prohibición estricta de nepotismo en cargos electorales y designaciones.
- Prohibición de reelección consecutiva inmediata en todos los cargos de elección popular a partir de 2030.
La presidenta enfatizó que estas medidas responden a demandas históricas de la ciudadanía por una democracia más barata, transparente y participativa, sin afectar derechos laborales ni prestaciones. “No se trata de destruir instituciones, sino de fortalecer la voluntad popular y eliminar cúpulas y despilfarro”, afirmó.
La iniciativa ya está en la Cámara de Diputados, donde la presidenta Kenia López Rabadán prometió un debate “abierto, serio y plural”. Sin embargo, genera resistencias internas (PVEM y PT critican recortes al financiamiento) y oposición externa (PAN y PRI advierten riesgo para la pluralidad).
Se espera dictamen en comisiones durante marzo y votación en pleno en abril.Sheinbaum reiteró que, aunque no alcance mayoría calificada, la presentación ya es una “victoria” al dejar la propuesta escrita para futuras legislaturas.
El decálogo se convierte en el eje discursivo de la reforma electoral 2026.
