La presidenta Claudia Sheinbaum negó que la disminución de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales implique afectaciones salariales para los trabajadores.
Durante su conferencia matutina del 13 de febrero, la mandataria subrayó que la reforma constitucional al artículo 123 —aprobada por unanimidad en el Senado el 11 de febrero de 2026— garantiza que los salarios se mantendrán intactos, ya que el ajuste será progresivo y sin reducir ingresos.
Explicó que la transición se aplicará gradualmente, de 48 horas en 2026 a 40 en 2030, con el objetivo de mejorar la calidad de vida, la productividad y el equilibrio entre trabajo y descanso, sin impactar la economía familiar ni a las empresas.
Sheinbaum afirmó que el gobierno federal vigilará el cumplimiento de la reforma para evitar abusos y contrarrestar versiones que advierten posibles recortes salariales o aumento de la informalidad.
