La Fiscalía General de la República (FGR) imputó al exgobernador de Veracruz, Javier Duarte, por el delito de peculado por un monto de 5 millones de pesos en agravio del erario, lo que complica su situación jurídica y podría frenar su eventual salida de prisión prevista para abril próximo.
Durante la audiencia celebrada el 12 de febrero, un juez determinó imponerle la medida cautelar de prisión preventiva, por lo que Duarte permanecerá en reclusión mientras se resuelve su situación legal. Será el próximo 17 de febrero cuando se determine si es vinculado a proceso; de confirmarse, podría enfrentar una pena de hasta 14 años de prisión.
El exmandatario calificó las nuevas acusaciones como “una bola de sandeces”. No obstante, la FGR presentó 38 datos de prueba para sustentar la imputación por el presunto desvío de recursos públicos.
Duarte cumple actualmente una sentencia de nueve años de cárcel por los delitos de lavado de dinero y asociación delictuosa, luego de que en noviembre de 2025 le fuera negada la libertad anticipada. En esa ocasión, sus abogados argumentaron buena conducta; sin embargo, la Fiscalía expuso ante el juez diversas faltas disciplinarias cometidas durante su estancia en prisión.
Con la nueva imputación, la posibilidad de que el exgobernador recupere su libertad en abril de 2026 se ve comprometida, ya que la prisión preventiva podría extender su permanencia en el penal.
Además de este proceso por peculado, Duarte aún enfrenta un procedimiento penal por el delito de desaparición forzada, lo que mantiene abiertos distintos frentes judiciales en su contra.
