Meses antes de la detención de Nicolás Maduro, se reveló que Diosdado Cabello, uno de los principales dirigentes del chavismo en Venezuela, mantuvo comunicación con representantes del gobierno de Donald Trump. La información, difundida el 17 de enero de 2026, ha generado gran controversia en el ámbito político internacional por las implicaciones que tendría en la caída del mandatario venezolano.
De acuerdo con el reporte, las conversaciones se realizaron en un contexto de tensión creciente entre Washington y Caracas, y habrían tenido como objetivo explorar posibles acuerdos que facilitaran la transición política en Venezuela. Aunque no se han detallado los términos de los diálogos, la revelación apunta a que Cabello buscaba asegurar su posición en medio de la crisis.
La noticia ha despertado especulaciones sobre el papel que jugó Cabello en los acontecimientos que derivaron en la captura de Maduro. Analistas señalan que estas negociaciones podrían haber sido clave para el desenlace, al abrir canales de comunicación con Estados Unidos en un momento crítico para el régimen chavista.
El gobierno estadounidense no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre el contenido de las conversaciones, mientras que en Venezuela la información ha generado reacciones divididas. Sectores opositores consideran que se trató de una maniobra política, mientras que simpatizantes del chavismo cuestionan la veracidad de los reportes.
