El gobierno de Estados Unidos hizo oficial la suspensión total o parcial de la emisión de visas para ciudadanos de 39 países, medida que entró en vigor el 1 de enero de 2026 como parte de una nueva política migratoria orientada, según las autoridades, a reforzar la seguridad nacional.
De acuerdo con la determinación anunciada por el Departamento de Estado, la restricción aplica tanto para visas de inmigrante como de no inmigrante, con excepciones limitadas en casos diplomáticos, oficiales o cuando se considere que la entrada de una persona responde al interés nacional. También se precisó que quienes contaban con visas válidas antes de la entrada en vigor de la medida podrán conservarlas, salvo que exista una revocación expresa.
La suspensión total de la emisión de visas aplica para ciudadanos de Afganistán, Birmania (Myanmar), Burkina Faso, Chad, República del Congo, Guinea Ecuatorial, Eritrea, Haití, Irán, Laos, Libia, Malí, Níger, Sierra Leona, Somalia, Sudán del Sur, Sudán, Siria y Yemen. A esta lista se suman personas que presenten documentos de viaje emitidos o avalados por la Autoridad Palestina, quienes también quedan sujetos a la restricción total.
En tanto, la suspensión parcial afecta a ciudadanos de Angola, Antigua y Barbuda, Benín, Burundi, Costa de Marfil, Cuba, Dominica, Gabón, Gambia, Malawi, Mauritania, Nigeria, Senegal, Tanzania, Togo, Tonga, Venezuela, Zambia, Zimbabue y Turkmenistán, principalmente en categorías como visas de turismo, estudio, intercambio y, en la mayoría de los casos, visas de inmigrante.
Las autoridades estadounidenses señalaron que la lista de países podría ser revisada de manera periódica, dependiendo de la cooperación en materia de seguridad, control migratorio y verificación de identidad, mientras que la decisión ya ha generado reacciones y ajustes en los procesos de solicitud de visa para los ciudadanos de las naciones afectadas.
