La intromisión de Antonio Valente Martínez El Toñín, durante el cierre carretero en Palmarito, Quecholac, puso sobre la mesa nuevamente sus antecedentes por presuntas actividades delictivas como narcomenudeo, homicidio y huachicol, luego de que el gobernador Alejandro Armenta solicitó a la Fiscalía General de la República (FGR) retomar y acelerar las investigaciones federales en torno al presunto delincuente.
Al referirse al mensaje que Martínez Fuentes lanzó contra el secretario de Gobernación, Samuel Aguilar Pala, el gobernador dijo que una amenaza no debe dejarse pasar, así como pidió a la FGR cumplir con sus atribuciones al proceder contra El Toñín ante el cúmulo de denuncias en su contra.
“Una amenaza como la que expresó no se puede tomar a la ligera. Yo le hago un llamado respetuoso a la FGR porque las vinculaciones con este supuesto delincuente son del orden federal”, apuntó.
Armenta recordó que El Toñín no es un personaje menor dentro del mapa delictivo del Triángulo Rojo: señalamientos por robo de combustible y por su posible participación en hechos de violencia extrema, incluyendo el asesinato de dos elementos de la Guardia Nacional y tres agentes ministeriales en Tecamachalco, continúan abiertos tanto en instancias federales como estatales.
El mandatario estatal insistió en que su recomendación para que el secretario Aguilar presente una denuncia no responde a cálculos políticos, sino a la gravedad misma de las amenazas.
Señaló que detrás de este caso no existe ningún matiz partidista ni una disputa institucional, sino un problema estrictamente relacionado con actividades criminales.
Cuestionado sobre los vínculos del diputado federal Ignacio Mier Bañuelos con el personaje de Quecholac, Armenta optó por evadir el tema, al señalar que no prestará su cargo para convertir el asunto en una confrontación electoral.
“Un delincuente cómo se va a expresar de una autoridad, que no se les olvide lo que ha pasado, hagan un poquito de memoria con lo que ha pasado con dos elementos de la Guardia Nacional, los tres ministeriales asesinados en Tecamachalco, no es un tema político, ni partidista ¿El robo de hidrocarburo en esa zona es un mito?”, manifestó.
