La Presidenta de la República confirmó el relevo en la Fiscalía General de la República después de que Alejandro Gertz Manero aceptó conducir una embajada cuya sede será oficializada una vez que el país receptor apruebe sus credenciales.
La conducción interna quedó en manos del área prevista por la ley para cubrir la ausencia definitiva, donde Ernestina Godoy asumió la responsabilidad provisional tras entregar su renuncia al puesto que tenía dentro de la institución.
El Senado inició la etapa constitucional para nombrar a la nueva persona titular de la fiscalía con el plazo de 20 días para conformar una lista de al menos diez aspirantes que debe contar con el respaldo de dos terceras partes de los presentes y enviarse al Ejecutivo federal, que tendrá 10 días para integrar una terna.
La Cámara alta deberá votar en un periodo posterior de diez días, con mecanismos alternos previstos en caso de que alguna fase no cumpla los plazos establecidos en el artículo ciento dos.
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la coordinación entre la fiscalía, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Guardia Nacional, el Centro Nacional de Inteligencia y las fiscalías estatales es determinante para consolidar la estrategia de seguridad, ya que las carpetas de investigación, las solicitudes de cateo y las órdenes de aprehensión dependen del trabajo conjunto entre instituciones, aun cuando la fiscalía mantenga su autonomía jurídica y operativa.
La mandataria enumeró los asuntos prioritarios que deberán ser atendidos por la nueva titularidad: el caso Ayotzinapa, incluida la extradición de Tomás Zerón; los procedimientos contra Andrés Roemer; los expedientes derivados de Odebrecht; los procesos de Emilio Lozoya; el seguimiento a Segalmex; las investigaciones por contrabando de combustible y huachicol fiscal, cuya disminución señaló a partir del aumento en las ventas de Pemex; así como los temas vinculados con factureras y la compra del malware Pegasus en gobiernos anteriores.
Sheinbaum indicó que la fiscalía requiere fortalecer sus mecanismos internos de transparencia para informar sobre el avance y la conclusión de investigaciones de delincuencia organizada, corrupción y delitos federales, además de reforzar la coordinación con el Poder Judicial por los cambios que atraviesa ese ámbito, lo cual, dijo, será parte de la agenda inmediata cuando la Cámara alta concluya la designación de la próxima persona titular.
La mandataria reconoció la labor de Gertz Manero durante su periodo al frente de la institución y afirmó que el país pasa a una nueva etapa donde el gobierno mantendrá como eje la atención de las causas sociales y la cero impunidad, en un esquema que, sostuvo, dependerá de la coordinación plena entre las áreas de seguridad, la fiscalía federal y las fiscalías estatales, con el fin de avanzar en los casos que siguen abiertos y en los que se definirán en el corto plazo.
