Tras ocho años de espera, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó que visitará Puebla el próximo 10 de diciembre para inaugurar el nuevo Hospital General Regional No. 36 del IMSS “San Alejandro”, que fue severamente dañado por los sismo del 2017.
Durante La Mañanera del Pueblo, la titular del Ejecutivo federal informó que acudirá en el marco de la Asamblea General del IMSS, instancia en la que se formalizará la apertura del hospital.
La presidenta recordó que el nosocomio comenzó a operar parcialmente desde octubre, una vez concluidas las adecuaciones esenciales.
“Vamos a ir, creo que el 10 de diciembre. Vamos a realizar ahí la asamblea anual del IMSS y aprovecharemos para la inauguración formal, aunque una parte importante del hospital ya está funcionando”, explicó.
Apuntó que la inauguración será un acto simbólico con el objetivo de no afectar la atención de los pacientes.
San Alejandro, compromiso cumplido de Sheinbaum
Tras el anuncio, el coordinador de gabinete del gobierno estatal, José Luis García Parra, expresó su agradecimiento a la mandataria federal por el impulso al proyecto en infraestructura de salud, pues la reapertura del nosocomio permitirá restablecer la capacidad hospitalaria que tenía siendo uno de los más grandes del IMSS en la entidad.
«Es un compromiso cumplido que permitirá a las poblanas y los poblanos acceder nuevamente a servicios de salud de calidad”, afirmó el funcionario.
La construcción del nuevo Hospital IMSS, que quedó a cargo de la Sedena, requirió una inversión de más de 2 mil millones de pesos y está equipado con 282 camas, 35 consultorios y seis quirófanos, de acuerdo con datos del gobierno federal.
Sin embargo, en total se destinaron poco más de tres mil millones de pesos para su reapertura, pues además de la infraestructura y el equipo médico, también se basificó al personal, así como nuevas contrataciones para una operación óptima de todo el hospital.
A petición del propio IMSS, el Ayuntamiento de Puebla colocó parquímetros en las calles aledañas al hospital con la intención de evitar congestionamientos viales por el ambulantaje o incluso, que hubiera abusos hacia los pacientes o usuarios del hospital.
