La Comisión de Salud de la Cámara de Diputados programó para el próximo martes la discusión y votación de un dictamen que plantea la prohibición absoluta de los dispositivos de vapeo, incluyendo su fabricación, comercialización, importación, exportación y uso.
El documento, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, señala que, pese a las restricciones vigentes, la venta irregular de estos aparatos continúa creciendo en el país. El análisis, integrado por más de 800 páginas, resalta que los dispositivos representan riesgos considerables para la salud, particularmente entre jóvenes, debido a la presencia de sustancias químicas y metales pesados en sus aerosoles.
Según la información incluida en el dictamen, aunque los cigarros electrónicos puedan generar menos alquitrán que un cigarro tradicional, los componentes que liberan —como níquel, plomo, cadmio y compuestos volátiles— pueden causar inflamación respiratoria persistente, estrés oxidativo y daño pulmonar.
El proyecto prevé sanciones que van de uno a ocho años de prisión, además de multas que equivalen de 100 a 2 000 veces el valor de la Unidad de Medida y Actualización, para quienes incumplan la prohibición.
La propuesta también incorpora medidas adicionales, como facultar a la Secretaría de Salud para realizar compras consolidadas de tecnología médica y medicamentos, así como reforzar acciones contra el tráfico de sustancias precursoras empleadas en la producción de fentanilo.
