Tras la explosión y posterior incendio ocurridos el 1 de noviembre en una sucursal de la cadena Waldo’s, ubicada en la calle Doctor Noriega, entre Juárez y Matamoros, en el centro de Hermosillo, las autoridades estatales de Sonora ordenaron el cierre temporal de las 68 tiendas que la empresa opera en la entidad.
De acuerdo con los reportes oficiales, el siniestro se registró poco después de las tres de la tarde, cuando el establecimiento se encontraba con gran afluencia de personas. La Fiscalía General de Justicia del Estado confirmó que 23 personas fallecieron, entre ellas menores de edad, y varias más resultaron lesionadas. La mayoría de las víctimas murieron por inhalación de humo y gases tóxicos.
Las investigaciones preliminares apuntan a que el fuego se originó por una falla eléctrica en un transformador particular instalado dentro del local. Además, se descubrió que el establecimiento no contaba con un programa interno de Protección Civil vigente desde 2021, lo que incrementó el riesgo y las consecuencias del accidente.
Como medida de prevención, el Gobierno de Sonora instruyó la inspección inmediata de todas las sucursales de la cadena para verificar que cumplan con las normas de seguridad, los permisos de operación y las condiciones eléctricas necesarias. Las clausuras continuarán hasta que se garantice el cumplimiento de los protocolos.
Por otro lado, la autoridad estatal anunció que se investigará tanto a particulares como a funcionarios por posibles omisiones en materia de seguridad y supervisión.
La tragedia ha causado profunda conmoción entre la población hermosillense. En señal de duelo, el Ayuntamiento suspendió las actividades conmemorativas del Día de Muertos y expresó su solidaridad con las familias afectadas.
