La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo advirtió que el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) podría enfrentar un riesgo de colapso si se permite el regreso de las operaciones de carga, las cuales fueron trasladadas al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) tras un decreto emitido en 2023 por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador.
Durante la «Mañanera del Pueblo» recordó que, desde 2014, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) realizó una evaluación técnica que concluyó que el AICM se encontraba saturado, razón por la cual se impulsó la creación de un nuevo aeropuerto.
“Se justificó, con decisiones técnicas, que en Texcoco no se podía construir este aeropuerto, por lo que se pausó su construcción y comenzó a desarrollarse el AIFA en Santa Lucía”, explicó la mandataria.
La presidenta subrayó que diversas aerolíneas de carga ya se establecieron en el AIFA, donde construyeron sus propias áreas de operación, por lo que revertir el decreto que concentró estas actividades en esa terminal sería contraproducente.
“Anular el decreto del 2023 llevaría problemas de seguridad al AICM, y creemos que con el gobierno de Estados Unidos llegaremos a un acuerdo”, afirmó Sheinbaum Pardo.
La jefa del Ejecutivo fue consultada sobre si el reciente cierre de 13 rutas aéreas de empresas estadounidenses obedece a una medida de presión hacia el Gobierno de México.
En respuesta, señaló que se trabaja en una estrategia conjunta con las autoridades aeroportuarias y las aerolíneas para atender la situación.
Sheinbaum adelantó que sostendrá este viernes una reunión con el director general del AICM, almirante Juan José Padilla Olmos, y con el titular de la Secretaría de Marina (Semar), Raymundo Pedro Morales Ángeles, con el objetivo de establecer acuerdos que fortalezcan la operación del aeropuerto capitalino y garanticen su seguridad.
Medida unilateral
El Departamento de Transporte de los Estados Unidos (DOT) anunció la revocación de 13 rutas actuales o planificadas operadas por aerolíneas mexicanas hacia territorio estadounidense, como medida ante lo que considera un incumplimiento del Acuerdo de Transporte Aéreo México‑Estados Unidos de 2015.
Las aerolíneas mexicanas implicadas son Aeroméxico, Volaris y Viva Aerobus.
Entre las rutas afectadas están vuelos desde el AIFA hacia Houston y McAllen (Texas), así como la ruta de Volaris desde el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) hacia Newark, Nueva Jersey.
También se incluyeron rutas propuestas que aún no habían iniciado servicio, por parte de Viva Aerobus hacia ciudades estadounidenses como Austin, Nueva York 0 Chicago.
Asimismo, la medida contempla la suspensión provisional de todos los vuelos combinados de pasajeros y carga (“belly cargo”) desde el AIFA y el congelamiento de la expansión de ese tipo de servicios desde el AICM hacia Estados Unidos.
Se señala que México obligó a las aerolíneas cargueras estadounidenses a trasladar sus operaciones del AICM al AIFA, una acción que considera fuera del marco del acuerdo.
En respuesta, el DOT estableció un plazo de aproximadamente 108 días hábiles (unos tres meses) para que la suspensión entre en vigor de manera definitiva, siempre que no haya un acuerdo previo.
