La FIFA salió al paso de las declaraciones del presidente de Estados Unidos, quien sugirió que algunos partidos del Mundial 2026 podrían cambiar de sede por motivos de seguridad. El organismo reiteró que es el único con autoridad para determinar dónde serán los partidos y que esas decisiones no pueden ser desplazadas por instrucciones externas.
Víctor Montagliani, vicepresidente de la FIFA y presidente de la Concacaf, sostuvo que el futbol “es más grande que cualquier líder” y que el torneo opera al margen de presiones políticas. Señaló que las decisiones sobre sedes y logística corresponden exclusivamente al órgano rector del balompié mundial.
Entre los planes para el certamen figura que varias ciudades estadounidenses serán sedes oficiales, incluyendo East Rutherford, Inglewood, Houston, Atlanta, Seattle y Miami, entre otras.
En otro tema, Montagliani también expresó su desacuerdo con la posibilidad de aumentar a 64 el número de selecciones participantes en el Mundial de 2030, aunque manifestó entusiasmo por expandir a 48 equipos el Mundial de Clubes. Asimismo, frente al debate sobre sanciones contra Israel, la FIFA optó por dejar el asunto en manos de la UEFA, descartando por ahora votaciones al respecto.
