La presidenta Claudia Sheinbaum atribuyó este miércoles a las empresas distribuidoras la responsabilidad por los faltantes de medicamentos en hospitales públicos, luego de que en Mexicali, Baja California, fuera hallada una narcomanta dirigida a Juan José Ponce Félix, alias El Ruso, en la que se pedía al capo del Cártel de Sinaloa suministrar fármacos al Hospital General de la ciudad.
En conferencia desde Palacio Nacional, la mandataria señaló que el abasto nacional de medicinas se encuentra “por encima del 90%”, y que los casos de desabasto se deben a incumplimientos de las compañías encargadas del programa Rutas para la Salud.
“Aquellos medicamentos que no han llegado tienen que ver con estas empresas que no han cumplido en la entrega. Pero como se presentó aquí, el abasto está por encima del 90%”, sostuvo Sheinbaum.
La mandataria aseguró que el Gobierno federal cuenta con esquemas preventivos para reabastecer los insumos en caso de escasez y que el Gabinete de Seguridad investigará el origen de la manta encontrada la tarde del 22 de septiembre en la entrada del Hospital General de Mexicali.
La narcomanta y el mensaje a “El Ruso”
El texto, colgado en la fachada del nosocomio del IMSS Bienestar y cerca del centro cívico de Mexicali, pedía a El Ruso intervenir para garantizar el suministro de medicamentos. Además, reconocía su poder adquisitivo y territorial en la zona, al tiempo que lo deslindaba de desvíos de recursos públicos.
Juan José Ponce Félix, también identificado como Jesús Alexandro Sánchez Félix, lidera la facción conocida como Los Rusos, vinculada a “La Mayiza”, dentro del Cártel de Sinaloa.
Investigación en curso
Sheinbaum insistió en que no existe evidencia de mal manejo de recursos en Baja California y pidió esperar a que las autoridades de seguridad den más información sobre el caso.
“Ya en todo caso el Gabinete de Seguridad tendrá que contestar cuál es con base en una investigación el origen de esta manta. No hay ningún conocimiento de algún mal manejo en el estado de Baja California”, apuntó.
Mientras tanto, autoridades locales no han emitido una postura oficial, aunque fuentes cercanas a la investigación no descartan que la manta forme parte de una campaña política o una reacción a recientes informes de agencias de seguridad de Estados Unidos que revelan redes criminales en Rosarito y presuntas conexiones con políticos, empresarios y expolicías en la región.
