El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu declaró que no constituirá «ningún Estado palestino», en un mensaje dirigido directamente a los dirigentes de Reino Unido, Canadá y Australia, los tres países que recientemente reconocieron la soberanía de los palestinos.
«Tengo un mensaje claro para esos dirigentes que reconocieron un Estado palestino después de la horrenda masacre del 7 de octubre: le están dando una enorme recompensa al terrorismo», afirmó. «Y tengo otro mensaje para ustedes: eso no sucederá. No se establecerá ningún Estado palestino al oeste del río Jordán», agregó.
La declaración de Netanyahu se produce en un contexto de creciente tensión en la región, luego de la escalada de violencia en Gaza y Cisjordania. La postura del primer ministro israelí marca un rechazo explícito a los esfuerzos internacionales por avanzar hacia una solución de dos Estados, promovida durante décadas por organismos multilaterales y diversas potencias occidentales.
Analistas internacionales advierten que las palabras de Netanyahu podrían complicar aún más las relaciones diplomáticas entre Israel y los países que decidieron reconocer la soberanía palestina, en este caso Reino Unido, Canadá y Australia, así como obstaculizar los esfuerzos de mediación en el conflicto israelo-palestino.
Por su parte, organizaciones internacionales han expresado su preocupación por la situación humanitaria en los territorios palestinos, recordando que millones de personas dependen de la asistencia externa debido a las restricciones de movimiento, los bloqueos y los enfrentamientos armados recientes.
El anuncio también ha generado reacciones dentro de Israel, donde diversos sectores políticos y sociales debaten sobre las implicaciones de mantener la línea dura frente a los reclamos internacionales y las perspectivas de paz en la región.
