La tarde de este 10 de septiembre, el Puente de la Concordia, en Iztapalapa, fue el epicentro de una de las tragedias de mayor impacto en los últimos años, cuando una pipa de gas LP de Transportadora Silza, filial de Grupo Tomza, explotó dejando ocho muertos y 94 lesionados, según los últimos reportes de las autoridades de la Ciudad de México.
El fuego iluminó la calzada Ignacio Zaragoza y obligó a decenas de vecinos a huir entre el olor sofocante a combustible quemado. Esto, en cascada, puso de inmediato el nombre de Silza en la opinión pública, pero detrás de esa empresa se encuentra un entramado mucho mayor: Grupo Tomza, uno de los consorcios gaseros más grandes de México y Centroamérica, que carga sobre sí un historial de explosiones, incendios, sanciones y tragedias que se extienden por casi dos décadas.
El caso de Iztapalapa, más que un hecho aislado, sería la continuación de una cadena de siniestros que se han repetido en medio de irregularidades. Y el estado de Puebla es un punto importante en ese historial de incidentes de la empresa.
Un ejemplo es lo ocurrido el 15 de octubre de 2013 en la planta de Gas Pronto perteneciente a Tomza, ubicada en el Parque Industrial de Chachapa, en Amozoc, la cual estalló con tal fuerza que dejó seis muertos y seis heridos.
El accidente obligó a desalojar la zona y reveló que, al interior de la planta, al menos 16 pipas operaban con irregularidades: algunas no estaban registradas y otras tenían válvulas caducas, por lo que Secretaría de Energía sancionó al grupo con más de 52.1 millones de pesos, pero ni la multa ni la tragedia frenaron la expansión del consorcio.
Los poblanos recuerdan también la volcadura de una pipa en abril de 2014 en una carretera de la entidad en la que por fortuna no hubo lesionados y más atrás, en 2007, la explosión de un tanque de 20 kilos en una vecindad de la colonia Guadalupe Victoria que dejó tres heridos.
Es decir, a lo largo de los años, el estado fue un espejo de lo que ocurrió este miércoles: incidentes recurrentes que expusieron la fragilidad de las medidas de seguridad de la empresa y que dejaron como consecuencias personas heridas por negligencia en el manejo de gas licuado de petróleo.
De acuerdo con Milenio, Transportadora Silza fue constituida en 1981 por Tomás Zaragoza Fuentes y su familia, así como forma parte del mismo emporio que controla marcas como Mexicana de Gas, Unigas, Gas Chapultepec y Gas del Caribe.
Además, según el Registro Público de Comercio, tiene operaciones en Sinaloa, Jalisco, Oaxaca, Veracruz, Estado de México y Puebla, lo que la convierte en una de las redes de distribución más extendidas del país.
Sin embargo, ese crecimiento no ha estado exento de sombras: la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) señaló a Tomza y a otros seis grupos de controlar hasta el 60 por ciento del mercado nacional, bajo sospecha de prácticas monopólicas.
Accidentes recurrentes
En cada lugar donde opera, la historia parece repetirse. En marzo de 2024, en Solidaridad, Quintana Roo, una pipa de Tomza se incendió en plena zona residencial, lo que generó pánico entre los vecinos.
En agosto de este año, en Mocorito, Sinaloa, el choque de una unidad de la empresa provocó la muerte de un conductor y dejó tres heridos. Mientras que, en abril de este mismo año, otra pipa volcó en la autopista México-Tuxpan, cerrando la circulación y poniendo en riesgo a cientos de automovilistas.
La lista de incidentes es larga y se extiende hasta Centroamérica, donde en 2024 Costa Rica multó a la compañía por no dar mantenimiento adecuado a sus cilindros.
El caso de Iztapalapa, sin embargo, tiene un elemento adicional que agrava la polémica: la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) señaló que la pipa involucrada carecía de póliza de seguro vigente.
La empresa respondió que contaba con tres coberturas activas, pero el señalamiento oficial puso en entredicho no solo su operación, sino la forma en que logra seguir circulando a pesar de múltiples cuestionamientos y antecedentes.

Federación respalda a afectados
Al respecto, durante la “mañanera del pueblo”, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lamentó la tragedia y se comprometió a brindar todo el apoyo a los afectados.
La mandataria expresó sus condolencias y apuntó que tanto el gobierno capitalino como las instituciones de salud federales y locales se encuentran atendiendo a las víctimas y a sus familias.
Señaló que ha mantenido comunicación directa con la jefa de Gobierno, Clara Brugada, y que la Guardia Nacional, el Ejército y la Marina se sumaron a las labores de emergencia desde las primeras horas.
De acuerdo con los reportes de la federación, la vialidad en Calzada Ignacio Zaragoza quedó restablecida poco antes de las 6 de la mañana de este 11 de septiembre, aunque la magnitud de los daños obligó a movilizar a hospitales de la Ciudad de México y del Estado de México.
El titular del IMSS, Zoé Robledo, informó que hasta la mañana de este jueves tenían en atención a 26 personas, de las cuales seis ya fueron dadas de alta, 19 permanecen hospitalizadas y uno perdió la vida. En tanto, 10 de los heridos más graves se encuentran en el hospital de Magdalena de las Salinas.
También se reportó la atención de un menor en Texcoco y tres pacientes con lesiones menos severas en el hospital Vicente Guerrero de Iztapalapa.
En el ISSSTE, de acuerdo con Martí Batres Guadarrama, fueron ingresadas 32 personas, ninguna derechohabiente de la institución: 16 ya recibieron el alta médica, mientras que el resto continúa hospitalizado; cinco de ellas presentan quemaduras de entre 50 y 90 por ciento de la superficie corporal y uno de los pacientes tuvo que ser reanimado tras un paro cardiorrespiratorio.
En tanto, el sistema IMSS-Bienestar habilitó un comando de emergencia en el Hospital General de Iztapalapa y en la Clínica Emiliano Zapata, además de dar seguimiento a 27 heridos en hospitales especializados como el Rubén Leñero, donde se atiende a 10 personas con quemaduras grave y a dos menores en el Pediátrico Moctezuma y Balbuena.
Sheinbaum recalcó que la atención médica es gratuita y que corresponde a la empresa responsable cubrir los gastos de reparación del daño. En tanto, apuntó que la Fiscalía capitalina abrió una investigación para esclarecer las causas del accidente y determinar posibles responsabilidades.
«La propia ley establece que no solamente son las sanciones, la reparación del daño, sino también buscar la no repetición, que esto no vuelva a ocurrir. Y para ello es indispensable saber qué pasó y por qué se incendió la pipa», dijo.
94 lesionados, 8 muertes…
La volcadura y posterior explosión de la pipa cargada con casi 50 mil litros de gas LP dejó ocho muertos y alrededor de 90 personas heridas, de las cuales 23 permanecen en estado crítico por quemaduras que alcanzan hasta el 70 por ciento de su cuerpo, informó la Jefa de Gobierno de Ciudad de México, Clara Brugada.
La tarde de este jueves, reveló que el fuego alcanzó a 29 vehículos, entre autos compactos, transporte pesado y motocicletas, además, aseguró que la administración capitalina desplegó brigadas del CEAVI en hospitales para contactar a lesionados y familiares.
Brugada explicó que se otorgará un apoyo inicial de emergencia y posteriormente se hará un censo para identificar a jefas y jefes de familia, a fin de canalizar ayuda económica. También habilitó una línea directa de atención, disponible las 24 horas, a través del número 5571952071.
La mandataria capitalina adelantó que su gobierno propondrá un protocolo conjunto con la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) para regular el transporte de hidrocarburos y sustancias peligrosas en la ciudad, al establecer horarios y condiciones específicas para la circulación de estas unidades.
Mientras tanto, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México mantiene asegurada la llamada “zona cero” y lleva a cabo peritajes con especialistas en criminalística, explosivos y tránsito terrestre.
Las primeras indagatorias apuntan a un posible exceso de velocidad y al impacto de la pipa contra los muros de contención de Ignacio Zaragoza, lo que habría generado la fuga de combustible y la posterior explosión.
