Este domingo, el papa León XIV presidió la Misa Jubilar de los Jóvenes en Tor Vergata, a las afueras de Roma, en el marco del cierre del Jubileo de la Juventud. Al término de la ceremonia, el pontífice dirigió el rezo del Ángelus ante una multitud conformada por cientos de miles de fieles, entre ellos aproximadamente 7 mil sacerdotes y más de 450 obispos provenientes de 146 países, según reportes del portal oficial del Vaticano, Vatican News.
Durante su intervención, el Papa dedicó un mensaje especial a los jóvenes que sufren las consecuencias de los conflictos armados, destacando particularmente a quienes viven en zonas de guerra. «Estamos con los jóvenes de Gaza, estamos con los jóvenes de Ucrania», expresó.
La ceremonia se desarrolló sobre un escenario con los colores rojo, blanco y dorado, donde el sumo pontífice, de nacionalidad estadounidense y peruana, celebró la eucaristía, rezó el Ángelus y dio la bendición final en distintos idiomas, incluido el español.
En su mensaje en inglés, León XIV reiteró su cercanía con quienes atraviesan situaciones de violencia extrema. «Estamos más cerca que nunca de los jóvenes que sufren los males más graves, causados por otros seres humanos. Estamos con los jóvenes de Gaza, estamos con los jóvenes de Ucrania, con los de todas las tierras ensangrentadas por la guerra», afirmó.
El Papa subrayó el papel transformador de la juventud en la construcción de un mundo distinto, basado en la fraternidad y el diálogo. En ese sentido, sostuvo que los jóvenes «son el signo que un mundo distinto es posible, un mundo de fraternidad y amistad, donde los conflictos se afrontan no con las armas sino con el diálogo».
Finalmente, en un mensaje cargado de esperanza, concluyó en español: «¡Sí, con Cristo es posible! Con su amor, con su perdón, con la fuerza de su Espíritu».
