La presidenta Claudia Sheinbaum informó que el Acuerdo Nacional de Maíz y Tortilla, lanzado con el objetivo de reducir en 5 por ciento el precio del maíz y la tortilla, se basa en la participación voluntaria de los involucrados en la cadena de producción y distribución.
Durante su mañanera, la mandataria explicó que no se trata de imponer un precio fijo, sino de establecer un mecanismo de colaboración entre productores y comercializadores, con el propósito de eliminar a los intermediarios que encarecen el producto final. “Queremos que se mantengan las tortillerías y su producción, y que baje el precio mediante este esquema. El apoyo del gobierno será principalmente a través de la simplificación de trámites”, detalló.
El acuerdo forma parte de una estrategia del gobierno federal para garantizar el acceso a alimentos básicos a precios accesibles, especialmente en el contexto de los efectos económicos derivados de la inflación global.
La convocatoria fue abierta, en junio pasado, para que empresas, productores y comerciantes se sumen voluntariamente, con incentivos como menor carga regulatoria y respaldo institucional.
El programa ha sido bien recibido por algunas cámaras empresariales y organizaciones campesinas, aunque aún se espera que más actores del sector se integren al esfuerzo.
