Un incendio forestal de rápida propagación mantiene en alerta al norte de Texas, donde el Ross Fire ha consumido alrededor de 50 mil acres —unos 202 kilómetros cuadrados— en apenas un día y continúa fuera de control.
El siniestro comenzó alrededor de las 13:28 horas del lunes 24 de agosto, cerca de la Highway 180 y Ross Watson Road, en el condado de Palo Pinto. Inicialmente afectaba unas 25 acres de pastizales, pero las condiciones meteorológicas provocaron una expansión acelerada.
Durante las primeras 15 horas, las llamas avanzaron sobre más de 25 mil acres y para la mañana del martes habían duplicado la superficie afectada. El fuego cruzó el río Brazos y avanzó hacia el condado de Jack.
Bomberos del Palo Pinto County Emergency Services District 1 describieron el incendio como un “monstruo”, debido a su comportamiento agresivo y errático.
Las altas temperaturas, la baja humedad, los fuertes vientos y la abundancia de vegetación seca favorecieron la propagación, además de generar focos secundarios a larga distancia y llamas capaces de alcanzar las copas de los árboles.
Hasta el momento se han reportado al menos cinco estructuras destruidas y no hay información sobre personas heridas.
Las autoridades ordenaron evacuaciones en el sur del condado de Jack, particularmente en las inmediaciones de la Highway 4 y FM 2210. También recomendaron abandonar zonas del condado de Palo Pinto ubicadas al norte de Fortune Bend Road y hacia Highway 16 North y FM 337.
Firestorm happening as #RossFire is approaching Hwy 254. Strong winds and firenadoes all as the fire is rapidly moving north! pic.twitter.com/aJL21wnewe
— Chad Casey (@WxFanaticCC) August 25, 2026
Las condiciones obligaron además a suspender clases en Graford ISD y Perrin-Whitt CISD, mientras varias carreteras permanecen cerradas.
Los equipos de emergencia habilitaron un refugio en el Twin Lakes Activity Center, en Jacksboro.
En las labores participan bomberos locales, el Texas A&M Forest Service, equipos de apoyo interestatal, maquinaria pesada y aeronaves encargadas de lanzar agua y retardante. La prioridad se mantiene en la protección de viviendas y otras estructuras.
La causa del incendio continúa bajo investigación y las autoridades advirtieron que el fuego todavía tiene potencial para crecer.
