Nuevos indicios apuntan a que el robo de electricidad vinculado a la cúpula del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) no se limita a Puebla. Como Desde la Silla adelantó, ya existían sospechas de que en las instalaciones en Juandhó, Hidalgo, bastión de Martín Esparza, se operaba una granja de criptomonedas; ahora, fotografías captadas por extrabajadores y nuevos testimonios confirmarían esta hipótesis.
En imágenes obtenidas por Proceso, se observa un tráiler retirando transformadores trifásicos del inmueble manejado por el SME en Juandhó, municipio de Tetepango, similar a los equipos detectados en operaciones ilícitas recientes en Puebla.

La evidencia fue documentada el 3 de abril, apenas unos días después de que comenzaran a hacerse públicas las primeras investigaciones sobre el huachicoleo eléctrico en Nuevo Necaxa.
Los extrabajadores también detectaron mediante nuevas fotografías, conexiones de líneas de tensión media que, de forma irregular, presuntamente alimentaban un edificio dentro de las instalaciones de Generadora Fénix, todo ello sin pasar por un medidor de demanda máxima que contabilizara el consumo, como marca la regulación de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
De acuerdo con Mario Benítez, vocero del Frente Amplio de Unidad —grupo disidente del SME—, lo que ocurre en Juandhó es parte de una red más amplia que involucra otras propiedades sindicales en distintos estados.

Aunque reconoció que en muchos sitios no han logrado documentar irregularidades por los operativos de seguridad interna del SME, señaló que el gobierno federal debe actuar de inmediato para frenar y sancionar estas prácticas.
Este hallazgo toma importancia al considerar que Martín Esparza, actual dirigente del SME, es originario de Juandhó. Antes de ocupar la dirigencia nacional del sindicato, fue secretario general de la sección local en Hidalgo y mantiene fuertes intereses en la región, incluidos un rancho y empresas administradas por familiares.
La situación en Juandhó se suma a otras denuncias que han salido a la luz en semanas recientes. Exelectricistas difundieron este mismo fin de semana un video en el que captaron los sonidos característicos de operación de una supuesta granja de criptomonedas en instalaciones del SME ubicadas en El Oro, Estado de México.

Además, Ramón Pacheco y Mario Benítez, dirigentes de esta corriente disidente del SME, formalizaron una queja ante el INDAABIN para exigir la recuperación de 28 predios otorgados al sindicato tras la extinción de Luz y Fuerza del Centro.
Acusan que los inmuebles, destinados originalmente a la reinserción laboral, fueron usados con fines comerciales, violando leyes laborales y de bienes nacionales. Las acusaciones incluyen actividades ilícitas como la operación de fábricas de plásticos, pensiones de tráileres y bodegas privadas, además de granjas de criptomonedas, todas en terrenos destinados a fines sindicales.
Aunque autoridades federales, como la Guardia Nacional, realizaron operativos y cortaron el suministro de energía en lugares como Necaxa, hasta ahora no se reportan detenciones ni sanciones. Los disidentes señalan al dirigente Martín Esparza como uno de los principales responsables y demandan una investigación formal para sancionar a los implicados.


