Seis meses después de ser arrestado en Estados Unidos, deportado a México y enfrentar una investigación judicial por presuntos nexos con el narcotráfico, el pugilista mexicano Julio César Chávez Jr. volverá a pelear este 24 de enero en la Arena Potosí de San Luis Potosí, donde se medirá al boxeador argentino Ángel Sacco en un combate que marca su regreso al cuadrilátero en medio de la controversia.
Chávez Jr., hijo de la leyenda del boxeo mexicano Julio César Chávez, se presentó en conferencia de prensa mediante videollamada, aunque con un gesto serio, en la que invitó al público a asistir al combate y agradeció al presidente del Consejo Mundial de Boxeo, Mauricio Sulaimán, por su apoyo durante sus momentos más difíciles. Pese a los días oscuros y las dificultades recientes, el pugilista aseguró estar “muy bien, emocionado de subirme al ring” y dispuesto a dar una gran pelea.
En agosto de 2025, tras permanecer seis días bajo prisión preventiva en el Centro Federal de Readaptación Social número 11 en Hermosillo, Chihuahua, Chávez Jr. reanudó sus entrenamientos en un gimnasio de Hermosillo. Su carrera ha estado marcada por altibajos, incluyendo una bolsa de más de 2 millones de dólares obtenida en su último combate ante el youtuber Jake Paul, aunque todavía no se ha hecho pública la remuneración por su próxima pelea contra Sacco.
El renacimiento deportivo del junior también cuenta con el apoyo de su familia. Su padre, Julio César Chávez, estará presente en la cartelera junto a su otro hijo, Omar Chávez, quien también subirá al ring ese día.
El presidente del Consejo Mundial de Boxeo opinó que, aunque el ex campeón mundial no ha tenido muchas apariciones en años recientes, Chávez Jr. podría estar de regreso con mentalidad y preparación, y que la edad no debe ser un obstáculo para su desempeño.
