Tiene 38 años, una voz nasal que lo hizo ganarse el apodo de El Gangoso y una carrera criminal que lo colocó en la mira de las autoridades federales: Joel Alfonso N. no sólo es señalado como operador del temido Cártel del Pacífico, sino como el cerebro detrás de laboratorios clandestinos de metanfetaminas en Puebla y Sinaloa, con un historial de violencia que incluye ataques armados con drones y órdenes directas para emboscar a soldados.
Su captura no fue sencilla. Fue el resultado de una operación quirúrgica a partir de cateos simultáneos realizados en tres puntos estratégicos -dos de la ciudad de Puebla y uno en Atlixco-, que terminaron por revelar su paradero: la alcaldía Azcapotzalco en la Ciudad de México, donde se ocultaba junto con su brazo derecho, Javier Ernesto N.
Ambos fueron detenidos con una pistola, cartuchos útiles, una bolsa de metanfetamina, identificaciones falsas, dinero en efectivo y una tablet, posiblemente usada para coordinar operaciones.
La información clave para su localización fue proporcionada por la Secretaría de Seguridad Pública de Puebla, lo que llevó al propio Omar García Harfuch a agradecer públicamente la colaboración de las autoridades locales.
#PalacioNacional 📽️ | El titular de @SSPCMexico, @OHarfuch, informó que, gracias a un operativo coordinado en #Puebla y #Atlixco, se capturó a “El Gangoso”, cabecilla criminal de Los Mayos.
También se aseguró una armería clandestina y un laboratorio de metanfetaminas.
En la… pic.twitter.com/ScImkHklY5
— Álvaro Ramírez Velasco (@Alvaro_Rmz_V) April 22, 2025
¿Quién es El Gangoso?
Reportes de inteligencia lo identifican como un hombre de suma importancia en la estructura criminal del grupo “Los Mayos”, una célula del Cártel de Sinaloa que ha expandido su control en el centro del país.
En Puebla, su huella quedó marcada en el fraccionamiento Los Héroes, donde usaba casas como bodegas de cristal y puntos logísticos para mover droga al norte del país, además de que se le atribuye la operación de laboratorios de producción de metanfetaminas.
De acuerdo con Infobae, el pasado 23 de marzo, en el municipio de Carrizalejo, Sinaloa, por ejemplo, un ataque a soldados fue adjudicado a su comando.
Tras su reciente caída, las autoridades decomisaron un laboratorio de droga, armas largas, un plantío de marihuana, otro de amapola y hasta un taller clandestino de fabricación de armas automáticas, escopetas y rifles.

De acuerdo con el gobierno federal, los tres cateos registrados -en Los Héroes Puebla Segunda Sección, Granjas de San Isidro y Atlixco-, resultaron en la captura de cinco personas. Y según diversos medios, entre ellos se hallaban Germán Eduardo N. conocido como El Chapo y Gaspar N, ambos presuntamente ligados al Cártel de Sinaloa.
El titular de la SSP en Puebla, Francisco Sánchez González, sostuvo que uno de los sitios cateados en Atlixco era un centro de reparación de armas. Trabajos de inteligencia de varios meses, permitieron a la federación y al estado dar este duro golpe a la delincuencia.
