El gobierno federal presentó el balance de la operación Cero Robos, implementada a finales de julio en tres corredores estratégicos: México–Querétaro, México–Puebla y Mazatlán–Culiacán. El caso de la autopista México–Puebla destacó con una reducción del 50 por ciento en los asaltos en tan solo 49 días de aplicación.
De acuerdo con el comisario de la Guardia Nacional, Hernán Cortés Hernández, en este tramo se pasó de 24 a 12 atracos registrados. Además, fueron recuperados 30 vehículos de carga y particulares, se detuvo a 18 presuntos responsables y se frustraron varios intentos de robo. Como parte de los aseguramientos se contabilizaron 71 armas cortas, 2 mil 877 cartuchos, 169 cargadores y 58 kilogramos de drogas.
Las autoridades reconocieron que la autopista México–Puebla se había convertido en una de las más peligrosas del país, con 10 a 12 puntos identificados como focos rojos para los transportistas y familias que la recorren. Bandas dedicadas al robo de carga, así como grupos que asaltaban vehículos particulares, operaban en horarios nocturnos y de madrugada, generando un clima de riesgo constante.
La presidenta Claudia Sheinbaum destacó que el blindaje responde al objetivo de garantizar seguridad en las principales vías del país y que, al igual que en los tramos México–Querétaro y Mazatlán–Culiacán, se busca consolidar una estrategia integral. “La paz se construye con justicia, pero también con presencia y resultados”, subrayó.
El despliegue forma parte de la Estrategia Balam, aplicada en 12 estados y 22 tramos carreteros, que en un año reportó 868 asaltos a transportistas, pero también un aumento de 61 por ciento en la recuperación de unidades robadas, al pasar de 671 a mil 81 vehículos asegurados.
El gobierno federal anunció que mantendrá la operación Cero Robos de forma permanente, con apoyo de la Guardia Nacional, inteligencia operativa y coordinación con fiscalías estatales.

