Un simple recorrido de seis minutos y 26 segundos fueron suficientes para evidenciar que la ciclovía sobre el Camino Real a Cholula sirve para todo, menos para lo que fue diseñada; además de estar acompañada por una ausencia de señalética ni confinamiento, baches, decenas de automóviles estacionados en el carril, locatarios que utilizan el espacio para exhibir sus productos o la implementación de paradas de transporte al capricho de conductores y pasaje.
Lo sorprendente es que esa realidad no fue exhibida por ningún colectivo ciclista u organización a favor de la movilidad verde sino por el gobernador Alejandro Armenta Mier, quien decidió subirse a su bicicleta y supervisar personalmente las condiciones en que se encuentra la ruta.
Con casco en la cabeza y un micrófono inalámbrico incluido, enfiló por la avenida Camino Real a Cholula e incorporarse a la ciclovía que conecta con el Periférico Ecológico. Su destino final era la junta auxiliar de San Francisco Totimehuacan, en donde supervisó la rehabilitación de la carretera que conecta a esa junta auxiliar con Africam Safari.
¿Qué se encontró el mandatario en su recorrido documentado durante seis minutos y 26 segundos? Prácticamente de todo. Tuvo que sortear 42 automóviles que estaban estacionados indebidamente en el arroyo exclusivo, algunos incluso abarcaban un poco más del carril debido a su amplitud.
También encontró un par de establecimientos, cuyos propietarios no tuvieron empacho en colocar sus productos en la ciclovía o utilizarlo como espacio de carga y descarga de artículos.
Esta invasión derivó en un hecho peligroso: Al encontrarse bloqueado el camino, el mandatario se vio obligado a invadir el carril por donde circulaba la Unidad 22 de la ruta 3 y, ante la peligrosidad, no le quedó otra opción que alzar la mano al chofer, en señal de advertencia, para que no fuera a arrollarlo.
Eso llevó a Armenta Mier a criticar que la actual ciclopista no cuenta con una protección o delimitación. “Aquí tiene que haber un bolardo, una especie de protección como las ciclovías de Ciudad de México y eso nos va a permitir el cuidado de los ciclistas y también de los corredores en las ciclopistas”, expresó.
La ruta, por si no fuera suficiente, estuvo plagada de baches a consecuencia de la ausencia de mantenimiento.
“Estamos haciendo el recorrido también para ver cómo están los baches”, dijo el mandatario al señalar que son carpetas que no se han atendido, pero que su gobierno ha buscado apoyar a los municipios para el mantenimiento de las vialidades, no dejando de lado que es su responsabilidad atender este tema.
El recorrido permitió observar el comportamiento habitual de los conductores. Por ejemplo, un motociclista intentó en diferentes ocasiones esquivar a las unidades que iban por delante y su mejor opción era invadir la ciclopista. No lo hizo y desistió de su intentó al comprobar que el mandatario circulaba por ahí.
A la par, la Unidad 22 de la Ruta 3 y peatones evidenciaron que las paradas para ascenso y descenso son implementadas a capricho. Hubo un momento en que la ruta no tuvo empacho en bajar a una usuaria frenando encima de un tope, sin importarle que el gobernador circulaba por ahí y era consciente de su presencia.
En otros sitios, se pudo observar a pobladores en espera de unidades del transporte en sitios no permitidos, lo que confirma que los usos y costumbres habilitaron allí paradas a capricho.
Pero no tuvo fue malo. Alejandro Armenta fue reconocido inmediatamente por varios pobladores, quienes no dudaron en chocar sus palmas al momento de verlo circular.
El anuncio
Durante su recorrido, el gobernador dio a conocer, a través de una transmisión en vivo, un ambicioso plan de construcción de ciclopistas en todo el estado de Puebla.
Habrá, por ejemplo, una ruta segura para ciclistas que conectará a los municipios de Amozoc y Tepeaca, pasando por la junta auxiliar de San Hipólito Xochiltenango, en donde se encuentra la Ruta del Marisco.
Una ciclopista adicional unirá a los municipios de Tecamachalco y Felipe.
Una más iniciará en Amozoc y su derrotero estará orientado en la conexión de San José Chiapa, Lara Grajales, Nopalucan, Acajete y otros municipios colindantes.
Mientras tanto, al Surponiente del estado habrá una ruta de Atlixco hacia la Mixteca poblana.
Resaltó que esta red de ciclovías contará con un sistema de videocámaras conectadas al C5, con monitoreo las 24 horas, y colocadas de manera estratégica en determinados kilómetros.
Esto también permitirá que los ciclistas puedan conectarse con su celular y poder observar las rutas, así como poder participar en la interacción y reportar algún incidente o falta de servicios.
Además, las ciclovías serán iluminadas con paneles solares de la fabrica “Tonalli”, constituida en el municipio de Cuautlancingo y cuenta con inversión 100 por ciento de migrantes poblanos.
Ya incorporado en la ciclopista que conecta con el Periférico, mencionó que su recorrido también tiene como objetivo supervisar dónde es necesario poner las cámaras de seguridad.
Resaltó que dicha vialidad, con una longitud de 13 kilómetros, fue rehabilitada en la gestión de Sergio Céspedes Peregrina, con una inversión de 65 millones de pesos.
Mientras cruzaba por esta zona, Armenta destacó que también se busca regular a los mototaxis y anunció que también se ofrecerán apoyos con un porcentaje del enganche para que se adquieran unidades eléctricas.
“Sabemos y tú lo sabes porque transitas en tu colonia, es importante que puedas revisar que los mototaxis o en algún transporte irregular, los grupos delictivos que se dedican al narcomenudeo realizan esta actividad e manera irregular. Yo no soy un gobernador omiso”.
