La propuesta de Donald Trump de imponer aranceles a productos mexicanos podría terminar afectando directamente a los consumidores estadounidenses.
A pesar de que la narrativa del exmandatario plantea que estas medidas protegen la economía interna, la realidad es que los impuestos a las importaciones mexicanas encarecerán los bienes de consumo, impactando especialmente a la clase media en Estados Unidos.
Especialistas en comercio exterior advierten que la imposición de aranceles a productos mexicanos podría derivar en una inflación en Estados Unidos. De acuerdo con un informe del Instituto Peterson de Economía Internacional, un arancel del 10% a las importaciones mexicanas aumentaría el costo de bienes esenciales como alimentos, vehículos y electrónicos en al menos un 8% para los consumidores estadounidenses.
Por su parte, la Cámara de Comercio de Estados Unidos ha expresado su preocupación por los efectos adversos de esta política, ya que podría generar represalias comerciales de México, afectando a los agricultores y manufactureros estadounidenses que dependen de las exportaciones al mercado mexicano.
Un ejemplo claro de este fenómeno es el denominado «efecto lavadora». En su primer mandato, Trump impuso un arancel a la importación de estos electrodomésticos, lo que finalmente derivó en un incremento del 12% en su precio final. De esta manera, lejos de beneficiar a la población trabajadora, estas políticas han favorecido a las grandes corporaciones, a través del traslado del costo de los aranceles a los consumidores.

Puebla no está fuera de este impacto. De 2019 al 2023, el estado de Puebla incrementó sus exportaciones a Estados Unidos, su principal socio comercial, en un 29.9 por ciento, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Economía federal. Tan solo en 2023, el dato anual más reciente, esta dependencia informó que el montó que ingresó por estas exportaciones fue de 14 mil 123 millones de dólares.
La entidad poblana exporta a Estados Unidos un total de 344 artículos de diferentes sectores productivos, como el transporte, maquinaria, alimentos, textil, plásticos, industria química, entre otros.
De todos estos, el que tiene mayor importancia son los automóviles, pues representan 45.2 por ciento de las exportaciones, seguido por las autopartes, con 15.9 por ciento. Esta relación comercial se ha visto fortalecida debido a la instalación de las plantas de Volkswagen de México y Audi México en la entidad, así como de una gran red de empresas proveedoras.
Le siguen los aparatos para filtrar o purificar líquidos, con 8.63 por ciento de participación, productos de panadería, con 8.33 por ciento, y los asientos, con 4.69 por ciento.
Competitividad en riesgo
Comparando los costos de producción, la mano de obra en Puebla es considerablemente más barata que en Estados Unidos. Mientras que un trabajador de la industria automotriz en Puebla percibe en promedio 4 dólares por hora, en Estados Unidos un empleado del mismo sector gana entre 25 y 35 dólares por hora.
Esto hace que los productos fabricados en México sean más competitivos en el mercado estadounidense, beneficiando a las propias empresas y consumidores norteamericanos.
La retórica proteccionista de Trump no sólo golpeará a México, también pegará a los hijos del Tío Sam.
