El activismo del expresidente Ernesto Zedillo Ponce León en contra de la presidenta Claudia Sheinbaum se convirtió en un búmeran que han traído al presente su oscuro pasado por la presidencia de México.
Y uno de ellos toca el corazón de su propia familia: a su esposa Nilda Patricia Velasco y su presunto vínculo con el narcotráfico.
El nombre del general Jesús Gutiérrez Rebollo resurgió esta semana desde el eco de casetes polvorientos y voces apenas audibles, desempolvados por su hijo César Gutiérrez Priego, quien hoy busca una silla en la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Lo hizo con un anuncio que sacudió viejas estructuras: publicó una serie de grabaciones telefónicas que -afirma- su padre conservó desde 1996. En ellas, se escucha supuestamente a Nilda Patricia Velasco, conversando con figuras del narcotráfico, entre ellas Jesús Amezcua Contreras, conocido como El Rey de las Metanfetaminas.

Esa sería la causa por la Ernesto Zedillo inició una persecución en contra de Gutiérrez Rebollo, quien fue el Zar Antidrogas más famoso en México y laureado internacionalmente, que lo llevó no solo a su defenestración sino a pasar años de cárcel y vejaciones.
Lo que nadie sabía hasta esta semana con precisión es que el antiguo zar antidrogas venció cada una de las acusaciones lo vincularon con Amado Carrillo Fuentes, el Señor de los Cielos, sino que el Ejército mexicano le reintegro sus condecoraciones y cargos, además de emitir una elegía tras su fallecimiento.

El material fue presentado por Gutiérrez Priego con una advertencia directa: responsabilizó a Ernesto Zedillo de cualquier cosa que le pueda ocurrir a él o a su familia. El candidato a ministro dio a conocer uno de once casetes que, asegura, “evidencian el esquema de corrupción de la entonces familia presidencial”.
Lo publicó en su cuenta de X (antes Twitter), acompañado de un video en el que aparece una entrevista televisiva de Nilda Patricia con su esposo y el periodista Pedro Ferriz de Con, usada como comparativo para identificar su voz en las llamadas.
Los AUDIOS de los #NarcoZedillo.
Estas son las llamadas telefónicas que mi padre grabó mientras investigaba el Cartel de Colima de los Amezcua Contreras.
Mi padre descubrió que Nilda Patricia Velasco, esposa de Ernesto Zedillo, tenía relaciones y negocios con el crímen… pic.twitter.com/IavbcuYBif
— Cesar Gutiérrez Priego M.R. (@cesargutipri) April 30, 2025
En los audios, la mujer, que el hijo del general identifica como la ex primera dama, conversa en tono íntimo y relajado con quien él asegura es Amezcua Contreras. Se habla de pagos, de dificultades con los números, de favores de amigos relacionados con el fallecido conductor Paco Stanley. La conversación se desarrolla entre interrupciones, risas apagadas y el sonido de niños jugando de fondo. “Nos conocimos jodidos”, dice una voz femenina que, de ser auténtica, pondría en entredicho la narrativa oficial de una familia presidencial ajena al crimen organizado.
En otra grabación, una voz masculina —la de Amezcua, según el denunciante— intercambia comentarios con otros narcotraficantes. Se menciona a “La Tía”, presuntamente Nilda Patricia, como una figura de confianza dentro del engranaje del narco. Se habla de deudas, de dinero que no alcanza, de “El Kilo” y de alguien que “ya está en Tijuas”. Las llamadas están llenas de fragmentos inconclusos, frases truncas y silencios donde deberían ir las respuestas: solo se escucha a un interlocutor.
Una de las grabaciones incluye la frase “yo te digo que yo primero me atoré contigo el otro día porque me chingó El Temo”, una expresión que evoca pactos fallidos y tensiones internas dentro del crimen organizado. Los nombres se filtran como códigos. El licenciado, Paco, El Temo, Manolo, El sheriff de Riverside —todos parte de una red cuya interpretación queda a medio camino entre el testimonio y la conjetura
¿Quién es el general Gutiérrez Rebollo?
Durante su tiempo al frente del Instituto Nacional para el Combate a las Drogas (INCD), el general Gutiérrez Rebollo, célebre por capturar a figuras clave como El Señor de los Cielos y El Güero Palma, habría iniciado una investigación sobre los vínculos de la familia presidencial con los hermanos Amezcua. Lo que siguió fue su fulminante caída: en febrero de 1997 fue detenido bajo acusaciones de proteger al Cártel de Juárez. Un proceso que, con los años, se fue desmoronando por testimonios desdichos y acusaciones de fabricación de pruebas.
Murió en 2013, dentro del Hospital Central Militar, tras años de insistir —a través de su hijo— que fue víctima de una traición de Estado.
Ahora, casi tres décadas después, su hijo reaviva las acusaciones con los audios como bandera. La opinión pública se divide entre el escepticismo y la alarma. ¿Es esta la voz de una ex primera dama negociando con capos de la droga? ¿O es parte de una vendetta familiar que mezcla dolor, ambición y ajuste de cuentas?
En la política mexicana, el pasado rara vez muere. A veces regresa, en forma de cinta magnetofónica, para reclamar su lugar en la historia.
Ernesto Zedillo Ponce de León |
|
Nilda Patricia Velasco |
|
Jesús Amezcua Contreras |
|
Amado Carrillo Fuentes |
|
José de Jesús Gutiérrez Rebollo |
|
